🧴 No comedogénico: qué significa y cómo elegir productos para tu piel | Markosmetics
Introducción
Si tienes la piel grasa, mixta o con tendencia acneica, es muy probable que hayas visto el término “no comedogénico” en etiquetas, anuncios y recomendaciones. Pero… ¿realmente sabemos qué significa y, sobre todo, cómo aplicarlo bien a nuestra rutina facial?
Elegir productos no comedogénicos es clave para mantener los poros libres, evitar imperfecciones y cuidar la piel de forma inteligente. Sin embargo, no todo lo que se etiqueta como “no comedogénico” lo es en la práctica, ni todos los ingredientes actúan igual en todas las pieles.
En este artículo te explicamos, desde un enfoque farmacéutico y honesto, qué significa realmente no comedogénico, qué ingredientes conviene vigilar y cómo elegir cosmética respetuosa con tu piel… sin caer en mitos ni marketing vacío.
¿Qué significa realmente que un producto sea no comedogénico?
El término no comedogénico se utiliza para describir productos formulados para no obstruir los poros, reduciendo así el riesgo de puntos negros, espinillas y brotes de acné.
Ahora bien, aquí va una verdad incómoda pero necesaria:
👉 “No comedogénico” no es un término legalmente regulado.
Esto significa que:
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No existe una normativa única que lo certifique.
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Depende de estudios internos, pruebas de uso y, sobre todo, de la formulación completa, no de un ingrediente aislado.
Un producto puede contener un ingrediente potencialmente problemático y aun así ser bien tolerado si está correctamente formulado. Y al revés también ocurre.
Por eso, más que fijarse solo en la etiqueta, es fundamental entender cómo funciona la formulación en conjunto.
Ingredientes con mayor potencial comedogénico: qué conviene vigilar
No existen ingredientes “malos” de forma absoluta, pero sí ingredientes con mayor riesgo en pieles grasas o con tendencia acneica, especialmente si se usan en altas concentraciones o en fórmulas poco equilibradas.
⚠️ Ingredientes a vigilar (no demonizar)
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Aceites muy pesados (como coco o palma): pueden resultar oclusivos en pieles acneicas.
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Ceras y mantecas densas: útiles en pieles secas, pero poco adecuadas en piel grasa.
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Lanolina: excelente emoliente, pero no siempre bien tolerada en pieles con poros obstruidos.
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Alcoholes secantes (alcohol denat., ethanol): pueden irritar la piel y provocar efecto rebote de grasa.
🔍 Aclaración importante sobre siliconas
Las siliconas no son intrínsecamente comedogénicas. De hecho, muchas son inertes y seguras. El problema aparece cuando:
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Se usan en exceso.
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Se combinan con fórmulas mal equilibradas.
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Se aplican sobre pieles mal limpiadas.
Como casi todo en cosmética: el problema no es el ingrediente, es el contexto.
Aceites vegetales no comedogénicos que sí funcionan en el rostro
Los aceites vegetales pueden ser grandes aliados si se eligen bien. En pieles grasas o con tendencia acneica, la clave está en optar por aceites ligeros, equilibrantes y de rápida absorción, capaces de hidratar y nutrir sin dejar sensación grasa ni favorecer la obstrucción de poros.
Algunos de los más recomendables son:
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Aceite de jojoba: similar al sebo humano, ayuda a regular la producción de grasa.
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Aceite de argán: nutritivo pero ligero, con buena tolerancia cutánea.
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Aceite de semilla de uva: ideal para pieles grasas, rico en antioxidantes.
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Aceite de almendras dulces: suave, calmante y bien tolerado en pieles sensibles.
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Aceite de té verde: con propiedades antioxidantes y seborreguladoras.
- Aceite de macadamia: un aceite ligero, altamente compatible con la piel, que hidrata y nutre sin aportar sensación grasa ni exceso de sebo. Gracias a su composición en ácidos grasos similares a los de la piel, se absorbe fácilmente y resulta perfectamente usable incluso en pieles grasas o mixtas. Por este motivo, el aceite de macadamia forma parte de la formulación de nuestro Sérum Ultrahidratante, donde actúa reforzando la función barrera y mejorando la suavidad de la piel sin saturarla.
🔬 Nota profesional: el índice comedogénico es solo una orientación. La tolerancia real depende de la piel y de la fórmula completa.
¿Cómo elegir productos no comedogénicos para tu rutina facial?
Aquí es donde se marca la diferencia entre una rutina eficaz y una que genera problemas a medio plazo.
✔️ Claves prácticas
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Prioriza texturas ligeras
Sérums, geles y emulsiones fluidas suelen ser mejor opción que cremas densas. -
Revisa la formulación completa
No te quedes solo con un ingrediente “prohibido” o “de moda”. -
Adapta el producto a tu tipo de piel
Lo que va bien a una piel seca puede ser un desastre en una piel grasa. -
Menos es más
Rutinas sencillas y bien formuladas suelen funcionar mejor que rutinas saturadas.
¿Por qué en Markosmetics hablamos de formulación y no solo de etiquetas?
En Markosmetics no formulamos pensando en tendencias, sino en cómo responde la piel a medio y largo plazo.
Por eso:
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Trabajamos con texturas ligeras y multifunción.
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Evitamos fórmulas oclusivas innecesarias.
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Apostamos por cosmética vegana y ecológica, respetuosa con la piel y el entorno.
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Diseñamos sérums que tratan la piel desde dentro, sin saturarla.
Porque una piel equilibrada no se consigue tapando problemas, sino entendiendo cómo funciona.
Conclusión: elegir no comedogénico es elegir con criterio
Saber qué significa no comedogénico y cómo aplicarlo a tu rutina diaria te permite cuidar tu piel con conocimiento, no con miedo.
Revisar formulaciones, entender tu tipo de piel y apostar por productos bien diseñados es la base para mantener los poros libres, la piel equilibrada y evitar imperfecciones innecesarias.
La cosmética eficaz no promete milagros: promete coherencia, ciencia y respeto por tu piel.
¿Tienes dudas o necesitas asesoramiento personalizado?
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Visitarnos directamente en nuestra farmacia y pedir asesoramiento personalizado.
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Te responderemos de forma cercana y profesional para que puedas elegir con seguridad el producto más adecuado para tu piel.
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